El Efecto de vida français   deutsch   english   español   arabe   esperanto  

Por una estética nueva


Considerando detenidamente la historia reciente de las ciencias humanas, observamos curiosamente que, salvo la estética, todas se han emancipado de la filosofía desde hace aproximadamente dos siglos para crear su propio método y estudio.

Tal circunstancia se explica porque el relativismo de estilos, formas, gustos, materiales y funciones de las artes es tan grande que parece imposible inducir una única definición planetaria, además de que las artes, reflejo del hombre, apelan a las ciencias humanas, sobre todo a la psicología y el psicoanálisis, la sociología y la etnología, la filología y la lingüística y, por supuesto, la historia.

Pero estas ciencias humanas no llegan a dar una explicación sobre lo que constituye la especificidad de las artes, especificidad primordial tanto para los artistas como para los amantes del arte, creando así un vacío latente entre los artistas y sus exegetas.

Por ello, mi empresa se orienta hacia una investigación que haga de la estética una ciencia humana de pleno derecho, lo que implica un corpus y un método. El corpus lo constituye el conjunto de textos escritos por artistas reconocidos que hablan de su trabajo y de las obras que han creado o admirado, mostrándonos la enorme diversidad de estilos, gustos, géneros, funciones y materiales. El método indaga sobre las invariaciones antropológicas sumidas en el corpus. Con respecto a la literatura (ya que yo empecé por ella), aparecieron cuatro invariaciones. La primera, que contiene y domina a las tres otras encargadas de detallar los medios necesarios para alcanzar el objetivo, no está en la prodigiosa diversidad de estilos, gustos, géneros, funciones y niveles de lengua, ya que esta diversidad suele ser contradictoria, sino que se halla en el efecto.

Cabe precisar que todas las artes poéticas dicen claramente, sugieren o al menos no niegan que la obra acabada proporciona en la psique del lector o del oyente un “efecto de vida” que actúa sobre el poder de ficción del ser humano, en colaboración con su libertad; que crea un sistema de ecos en las facultades o en las facetas del espíritu suscitando una impresión de plenitud caracterizada, plenitud armoniosa o conmovedora, venturosa o vehemente.

Las otras tres invariaciones exigen en principio la coherencia de la obra. Se trata de la vieja regla de la unidad, algo que no es nada nuevo. Después aparece el juego formal con las palabras y por último la consideración de estas palabras como objetos concretos.

Ahora bien, estas invariaciones permiten recapacitar sobre todas las técnicas literarias, ante todo las figuras, los géneros, los estilos, los símbolos y las relaciones de la poesía, de la prosa y del teatro, además de otorgar a cada civilización su propia identidad sin vindicaciones.

El conjunto de esas investigaciones las expongo en dos libros:
- Le pluriel du beau. Genèse du relativisme esthétique en littérature [El plural de lo bello. Génesis del relativismo estético en literatura]. Centre de recherche Littérature et spiritualité, Université de Metz, 1991, 354 págs.
- L'effet de vie ou le singulier de l'art littéraire [El efecto de vida o el arte literario en singular]. Champion, 2004, 400 págs.

Marc-Mathieu Münch




  © Marc-Mathieu Münch, 2005-2006